Medio Ambiente
La gestión pública y el Medio Ambiente

Licda. Liza Fendt.Febrero, 2011

Se están instalando en nuestro país varias estaciones de carga para automóviles eléctricos por parte de la Compañía Nacional de Fuerza y Luz. En el mediano plazo se planea instalar 22 estaciones con un costo de 100,000 dólares. Al mismo tiempo, el nuevo plan fiscal propone elevar los impuestos a los vehículos eléctricos que ya de por sí, tienen un precio alto en el mercado si los comparamos con vehículos usados, reconstruidos que están siendo importados en masa al país. Los vehículos eléctricos ya pagan el 13% de impuesto de ventas y ahora se propone agregar un impuesto selectivo del 10%. De igual forma, como país, nos hemos propuesto ser carbono neutrales en el año 2021 y sin embargo, desde el año 2004 el ICE desarrolla dentro de sus planes, el establecimiento de plantas térmicas que dependen de los derivados del petróleo, estando claro que los precios de este producto solo pueden aumentar y teniendo al alcance otros recursos energéticos sostenibles. La planta térmica de Garabito a la que se le ha objetado la ubicación, el diseño, el riesgo y costo en el transporte del búnker que se realiza en cisternas desde Moín, y sobre todo la contaminación de 400,000 toneladas de CO2 al año, ya está en funcionamiento.
El problema de planificación, coordinación y carácter es evidente. Si el país realmente se ha planteado metas de sostenibilidad debe ser consecuente y actuar de acuerdo con dichas metas. Si las metas de sostenibilidad fueron tan sólo un “slogan” publicitario para adscribirse a los votantes que tienen conciencia ambiental, habrá una gran decepción. Este tipo de horrores (no se puede hablar de errores) ponen a nuestro país en una vergüenza pública ante el mundo y pueden costarnos caro en todo sentido.
El país podría valerse de planes de inversión para realizar cambios hacia tecnologías sostenibles. Esto se viene negociando en la Convención Marco de Cambio Climático. Mediante la inversión de países desarrollados, los países subdesarrollados podrían reformar su estructura productiva en el marco de medidas de mitigación nacionalmente apropiada y así ayudarse en el proceso de ser carbono neutrales. Sin embargo, para valerse de dichos planes se debe contar con un marco institucional capaz de ejecutar el cambio haciendo provecho de la inversión.
Desafortunadamente, tanto el ICE como la CNFL son entidades descentralizadas que pueden tomar decisiones sin que el gobierno central las dirija de manera directa y parece que los mecanismos indirectos de coordinación con dichas instituciones no son óptimos. Ahora bien, el caso del Ministerio de Hacienda encareciendo los autos eléctricos cómo se podría explicar? Acaso el Ministro de Hacienda tiene tal urgencia de ingresos que no teme en arriesgar la meta de ser carbono neutrales en el 2021?
Está claro que en el marco institucional costarricense, lo que hace la mano lo borra el codo. Con esta verdadera incongruencia, pero siendo maestros de la apariencia, podremos engañar a los donantes para que nos apoyen en el proceso de llegar a ser carbono neutrales, pero nunca lo lograremos, porque aunque contemos con el financiamiento no contamos con la gestión pública capaz de hacer el cambio y lograrlo.
Para que Costa Rica llegue a ser un país carbono neutral vamos a tener que cambiar nuestra gestión pública. La falta de planificación, coordinación, congruencia y responsabilidad que muestra el sector público costarricense es el principal obstáculo para el desarrollo sostenible de este país.
http://www.nacion.com/2011-01-20/Economia/NotasSecundarias/Economia2656968.aspx
http://www.nacion.com/2010-04-30/ElPais/UltimaHora/ElPais2355